venezolano califica de estafador a guaido
venezolano califica de estafador a guaido

Venezolano califica de estafador a Guaido

Durante la marcha convocada para este sábado 16 de noviembre, por parte de la denominada dirigencia opositora liderada por el presidente (E) de Venezuela Juan Guaidó, un ciudadano venezolano se atrevió a exclamar lo que desde hace meses viene considerando un sector cada vez mayor de la población.

En las adyacencias de la Plaza Francia de Altamira, Carlos Rotjes tuvo la noble valentía de acudir y mostrar una pancarta con las palabras “Guaidó Estafador” escritas en ella.

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La acción de este ciudadano venezolano despertó y hasta generó la irá por parte de otros asistentes a la convocatoria, quienes agredieron a Rotjes, le quitaron la pancarta, lo calificaron como “infiltrado” y afortunadamente no degeneró en violencia física que lamentar.

Esta situación incluso se hizo viral a través de redes sociales y medios de comunicación digital, y en uno de los vídeos Rotjes expresó que esta manera de reaccionar “No más que el desprecio que siente la población, por esa clase política claudicadora, traidora y colaboracionista. ¿Dónde está el cese de la usurpación y todo el bien que se nos vendió?”, preguntó.

Igualmente, añadió que en la dirigencia opositora “Ahora hablan de elecciones, de elecciones con el régimen y con un Consejo Nacional Electoral (CNE), entre ambos ¿Qué vaina es esa?”, cuestionó.

Consideraciones sobre la “oposición” y Juan Guaidó

La actual situación política y social en Venezuela es compleja, encontrándose además en un estado de descomposición generalizado, aunque no total; el mismo hace 60 años encontró su punto de aceleración, cada vez más veloz, cada vez más destructivo.

Desde 1959 si algo define de manera amplia al liderazgo político venezolano, salvo contadas excepciones, es el populismo, característica que además se ha inoculado en la idiosincrasia de un sector de la población, y las reacciones de intolerancia vistas este sábado hacia Carlos Rotjes así lo demuestran.

Esta cualidad no es ajena a la actual dirigencia política que se define a si misma como opositora al régimen chavista.

Como buenos populistas, este liderazgo “opositor”, al igual que sus predecesores, se ha caracterizado por saber qué decirle a la población en el momento determinado; visto desde otro ángulo, dicen lo que la ciudadanía desea oír.

Esto no es más que sacar provecho de la esperanza ciudadana de finalizar la espiral destructiva en la que el chavismo ha sumergido al país.

El 23 de enero de este año, Juan Guaidó vino a representar una nueva esperanza para la población nacional; él quizás más que ninguna otra figura política, ha recibido respaldo genuino y amplio para hacer frente al régimen chavista.

Sin embargo, el presidente (E) de Venezuela ha entrado con más frecuencia en incoherencias discursivas y de accionar.

Recordemos que en un principio la “ruta” planteada fue el “cese de la usurpación”, pero ahora habla sobre ir a un proceso comicial del que ya se perciben condiciones altamente cuestionables.

Se entiende que poder lograr el viraje político que el país requiere urgentemente no es algo que se logre de la noche a la mañana, más cuando el totalitarismo chavista ha destruido el institucionalismo republicano para atrapar el poder y atornillarse en él, ¡pero materializar el necesitado cambio no se logrará bajo los términos ahora planteados por Guaidó!

¡No se puede negociar en términos democráticos y diplomáticos con quienes no poseen formación democrática ciudadana!.

El ejemplo perfecto lo encontramos en los meses previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial. En ese entonces de manera ingenua el primer ministro británico, Neville Chamberlain, creyó que a través de la diplomacia y la política podría detener el avance del totalitario Adolfo Hitler y los Nazis.

¿Cuál fue el resultado? casi Europa entera cayó ante el totalitarismo nazi y eventualmente casi la totalidad de este continente fue pulverizado.

Recordemos, ¡No se puede negociar en términos democráticos y diplomáticos con quienes no poseen formación democrática ciudadana!.

¡La nación venezolana está urgida de una oposición ideológica al socialismo!

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